Publicado en 1946 por el economista liberal, periodista y filósofo estadounidense Henry Hazlitt. Es un libro hecho en base a un ensayo del francés Fréderic Bastiat llamado “Ce qu’on voit et ce qu’on ne voit pas”.

A pesar de haber sido escrito hace más de medio siglo, mantiene una vigencia impresionante, es un libro altamente aplicable y fresco para la sociedad actual. Nos presenta una escritura clara y simple, además de que muy elegantemente se encarga de desmentir mitos perpetrados por políticos y economistas con intereses particulares. 

Aquí desarrollaremos tan solo 3 de las lecciones que nos deja este libro y dejaremos otros tantos títulos que se exploran para motivar a que lean esta gran obra;

  • El destrozo no es provechoso; destruir no genera riqueza. Han habido múltiples figuras mediáticas que exponen luego de catástrofes como esa es una oportunidad, pero no es así, si algo es destruido deberemos dedicar los factores productivos a la reconstrucción, y por tanto no podremos dedicarlos a otros fines.
  • Las máquinas no devoran puestos de trabajo. Ha habido ya por mucho tiempo un miedo hacia la modernización, siempre que el surgimiento de novedosos procesos de producción habilita a disminuir la necesidad de mano de obra para la fabricación de una mercancía se tiende a pensar que se destruyen puestos de trabajo de forma irreversible, pero no debemos olvidar que estas mismas máquinas deben producirse y mantenerse por trabajadores. Además de que el crecimiento de utilidades empresariales y la bajada de precios de los productos generan un aumento en el consumo e inversión, lo que a su vez genera nuevos empleos.
  • El ahorro es el cimiento de la bonanza. Este es un punto que va en contra del sofisma que establece que el ahorro es positivo para el propio ahorrador pero negativo para la sociedad en general, hasta hay quienes afirman que el ahorro es un mero subproducto del gasto; sin gasto no hay renta y sin renta no hay ahorro.

Hazlitt se apoya sobre los argumentos tantas veces proporcionados por la Escuela Austriaca; que un crecimiento del ahorro habilita a una superior acumulación de capital y que es sumamente importante para una más amplia renta en el futuro, además que la igualación entre ahorro e interés no es casual, sino resultado del ajuste del tipo de interés, y que el causal de los ciclos económicos no se encuentra en el excedente de ahorro sino en el manejo de los tipos de interés de mercado.

  • “Las obras públicas no generan empleo”
  • “Los créditos blandos perturban la producción”
  • “Disminuir la jornada laboral no crea puestos de trabajo”
  • “Los funcionarios no estabilizan la demanda agregada”
  • “El objetivo no es el pleno empleo, sino aumentar nuestra producción”
  • “Los aranceles no estimulan la economía ni crean empleos.”
  • “Importar y exportar van de la mano”
  • “Los precios remunerativos destruyen riqueza”
  • “Salvar industrias no rentables destruye riqueza”
  • “Las decisiones empresariales deben estar basadas en el ánimo de lucro”
  • “Los especuladores son los encargados de estabilizar intertemporalmente los precios”
  • “Los precios máximos generan desabastecimientos”
  • “Los salarios mínimos generan paro”
  • “Los sindicatos no elevan los salarios de todos los trabajadores”
  • “La economía no crece cuando se incrementan artificialmente los salarios”
  • “Los beneficios son una parte esencial de la economía”
  • “La inflación destruye la división del trabajo

Rallo, J.R. (s/n). A propósito de ‘La economía en una lección’. 

Swedroe, L. 15/06/2011. Book Review: Economics in One Lesson. CBS News.

Benlloch, R. 30/03/2017. LA ECONOMÍA EN UNA LECCIÓN – HENRY HAZLITT. https://ricardobenlloch.com/la-economia-en-una-leccion-henry-hazlitt/

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