Tanto Pymes como empresas de gran tamaño, de diferentes locaciones en Argentina y de múltiples rubros, encontraron en la crisis una oportunidad productiva y deliberaron transformar sus operaciones para fabricar respiradores, cabinas higienizantes, mascarillas, protectores para taxis y más. Una gran cantidad de organizaciones se encontraron en la necesidad de reconversión o adaptación de sus negocios en vista de las nuevas condiciones en el país debido a las medidas de aislamiento obligatorio dictadas para frenar el esparcimiento de la covid-19.

En Córdoba, la pyme familiar MAPSA, la cual desde hace 38 años producía mazos de cables, en su mayoría para la industria automotriz, maquinarias agrícolas y electrodomésticos, decididamente impulsó un nuevo proyecto; la fabricación de cables conectores con el fin de proveer a una empresa de respiradores la cual se encuentra en la misma provincia.

Sumando esta primera experiencia, la firma luego incorporó en su clientela a TECME, otra empresa cordobesa líder en la región en lo que respecta a la elaboración de respiradores artificiales, los cuales eran exclusivos para exportación, y que desde la pandemia incrementó un 200% su producción y decidió destinarla sólo al mercado Argentino. De esta manera, en el transcurso del aislamiento total y con las sedes cerradas, las líneas productivas se renovaron y se capacitó a los funcionarios en las nuevas labores con el fin de abastecer a otra fracción que se instala como nueva rama de negocios.

El Grupo Libson por su parte tomó ventaja de su experiencia en la elaboración de material destinado a punto de venta, y empezó a producir mercancías para la defensa contra la covid-19, cómo; dispensers de alcohol en gel, tapabocas, protectores para taxis y varias más. La planta de La Tablada cuenta con una producción mayor a 50.000 mascarillas diarias, de la cual surte tanto al mercado doméstico, cómo exporta a Brasil, Chile y Estados Unidos.

Por otro lado, el grupo Mirgor, el cual cuenta con cuatro plantas en el parque industrial de la ciudad de Río Grande, comenzó a producir en sus fábricas 1.000 respiradores al mes para suministrar al Ministerio de Salud.  Hablando de grandes empresas, la acomodación se vió con asociaciones como la de General Motor y Unilever, dos peces gordos a nivel mundial.

La compañía de consumo abundante (en alimentos y bienes higiénicos) congregó a empresas, de las cuales la automotriz General Motors fue la que dió el primer paso y se sumó con su planta en Alvear, a incluir temporalmente una sección de su nómina de operarios a la planta en Santa Fe. En un grado más micro, el proceso de adaptación se vio incluso en empresas de servicios. La empresa de servicios inmobiliarios Algelt decidió durante el periodo de aislamiento social y obligatorio, con los locales cerrados, distinguir a su clientela ofreciendo un servicio de mensajería sin cargo.

FUENTE: https://www.telam.com.ar/notas/202005/468000-las-empresas-se-reconvierten-y-adaptan-sus-negocios-por-el-coronavirus.html